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Historia de la orquesta / Unidad 3: El siglo 20 / Géneros y formas

El jazz

El jazz se originó entre los músicos negros de los Estados Unidos en la primera década del siglo 20. El jazz no es tanto un estilo de música o un género sino un estilo de interpretación que se caracteriza por dos elementos principales, la improvisación, la síncopa y una aproximación especial a la armonía derivada de la música afroamericana.

Cuando los músicos de jazz interpretan una canción no siguen la partitura o la memoria para repetir la canción como la han escuchado antes. Para los músicos de jazz, la canción—sea escrita o no—es la columna vertebral, pero la interpretación consiste en añadir ornamentaciones, variaciones e incluso nuevas melodías sobre esa estructura, que se improvisan al momento de tocar para generar variedad y unidad. Estas variaciones pueden ser de tal complejidad que la versión original que se hace casi irreconocible. En la mayoría de los casos las partituras del bajo, piano y guitarra no indican cómo se debe tocar cada nota, sino que indican qué acordes deben enfatizarse durante determinado tiempo, dando libertad al intérprete para tocarlos como prefiera. Esta técnica, que es común también en la música popular, se remonta al del barroco.

El segundo elemento característico del jazz es un estilo rítmico especial que emplea la de varias maneras. La síncopa ocurre cuando ciertos acentos ocurren en lugares de la métrica que normalmente no están acentuados. Por ejemplo, en una métrica de 2/2, los acentos normalmente son en el primer tiempo: uno, dos; uno, dos;… pero el acento del primer tiempo se puede desplazar hacia el segundo: uno, dos; uno, dos.

Escucha las diferencias de acentuación que producen la síncopa en el tema en los metales  y luego en las maderas en el siguiente ejemplo de Rhapsody in Blue:

Adicionalmente, los acentos se pueden desplazar solo un poco “antes” o “después” de los tiempos fuertes en la métrica, generando la sensación de “swing”. 

En términos de armonía, el jazz se caracteriza porque a menudo la no se emplea siguiendo las reglas estrictas de la música europea—en términos de tensión y relajación—sino para dar un “color” especial a los acordes y las melodías. Esta forma de emplear la armonía proviene del blues y los spirituals afroamericanos del siglo 19.

Así, el jazz emplea música proveniente de varios géneros como canciones populares Norteamericanas, en especial de los musicales, el blues, o secuencias de acordes preestablecidas conocidas como “changes” (cambios, en inglés) que se emplean en varias canciones populares. El jazz, entonces, es una manera de interpretar este repertorio con improvisación, síncopa, y swing.

El jazz se desarrolló entre 1910 y 1920 en la ciudad multicultural de Nueva Orleans, Louisiana, en Estados Unidos, como forma de entretenimiento informal para las audiencias negras. Las primeras bandas de jazz estaban tenían entre seis y ocho músicos, divididos en la sección melódica (trompeta, clarinete o trombón) y la sección rítmica (piano, banjo, contrabajo o tuba, batería y percusión). Estos grupos se reunían para improvisar sobre canciones que todos conocían y a desarrollar estilos de interpretación muy personales, como el de Louis Armstrong.

Durante la década de los 30, y gracias en parte a la grabación y la radiodifusión, el jazz se volvió muy popular en el norte de Estados Unidos, en especial en la ciudad de Chicago. Los hoteles y casinos de esta ciudad comenzaron a formar orquestas que tocaban todas las noches en los salones de baile. Estas orquestas, llamadas “big bands” (grandes bandas, en inglés), tenían de diez a veinticinco músicos y por lo tanto necesitaban arreglos escritos en los que la improvisación tenía un espacio más reducido. El estilo que surgió de en estas bandas, llamado “swing”, compensaba la ausencia de improvisación con una gran variedad de timbres y efectos instrumentales, basados en el contraste entre la sección de metales (trompetas y trombones) y los saxofones. Los solistas tenían espacios asignados en las composiciones para improvisar mientras la orquesta los acompañaba.

Estos dos estilos de jazz influenciaron gran parte de la música popular en Latinoamérica, en especial la música de la costa como los porros y cumbias escritos por Lucho Bermúdez y Pacho Galán que dieron origen a la “música tropical.” Las primeras orquestas de jazz en Colombia se formaron durante la década de los 20 en Cartagena, Barranquilla, y Medellín.

El jazz también tuvo gran influencia en Europa, especialmente en el periodo de entreguerras en Francia. Los compositores asociados con el neoclasicismo como  y Arthur Honegger también adoptaron muchos elementos del jazz. Para estos compositores, el jazz hacía referencia a los “locos años 20”, con todo su optimismo y excesos. En sus experimentos se percibe la distancia que los músicos europeos tenían de la música afroamericana y sus adaptaciones fueron casi siempre superficiales e incluso exoticistas, que representaba más la idea que los europeos tenían del jazz a través de las grabaciones y el cine que la práctica musical en su complejidad cultural, social, y racial.

En contraste, el compositor americano George Gershwin, creció en medio de la música popular y el jazz; su primer trabajo, a los 16 años, consistía en tocar las partituras en una tienda de música para los clientes. Gershwin se desempeño como compositor de música popular, musicales de Broadway, y música para cine. 

En Estados Unidos, la diferencia entre música popular y música académica era tan grande como en Colombia y algunos compositores buscaron combinar los dos tipos de música. Gershwin fue uno de los compositores que tuvo más éxito, especialmente con so Rhapsody in Blue, comisionada por el clarinetista de jazz Paul Whiteman en 1924. Rhapsody in Blue es un concierto para piano y orquesta en un movimiento que, más que ser una obra de jazz (la obra no incluye improvisación), es una traducción del jazz al estilo orquestal—y muy personal—de Gershwin, quien interpretó el piano en el estreno de la obra. 

Rhapsody in Blue no incluye la improvisación, aunque la parte para piano incluye ornamentaciones y frases típicas de los solos de trompetas y clarinetes; sin embargo, los otros elementos característicos del jazz, como la síncopa y las armonías del blues están presentes en toda la obra.

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